Alexio
«El único torco que veo es a Alexio en este momento.» — voz recogida en formación, ante las filas de la Orden
Hay figuras que un cronista describe y figuras que un cronista intenta sostener juntas. Alexio es de las segundas: un compañero de la Orden del Temple, elegido reencarnado que hoy habita un cuerpo de torco y porta el estandarte de la Orden con el título de Gonfalero. Todo en él es superposición; nada en él está resuelto.
Retrato del jinete
Un torco «de casi seis fits, bastante fortachón», de dieciséis años, montado a caballo. Va «todo plantado»: lanza, espada, hacha y arco encima —cuatro armas, como si ninguna tradición de combate hubiera querido cederle el cuerpo a las otras—. Su armadura es «mezcla de cuero con metales ensamblado que soportó varias batallas», «muy bien confeccionada», con «una onda un poco más nórdica»; y ya «quedó un poco chica para las aventuras». La trae puesta igual. Ese detalle, que parecería menor, es la cifra del personaje: las capas se le agregaron más rápido de lo que el cuerpo pudo adaptarse.
Como combatiente es un jinete pesado de armas múltiples, y «muy rápido». Porta además una lanza de poder que tiene nombre propio; el nombre, sin embargo, llega tan deformado por las voces del archivo que este cronista prefiere no fijarlo en falso.
El estandarte y el hilo
Alexio es central por dos vías que corren en paralelo. La primera es el cargo: la Orden le dio el estandarte «como diciendo joven, guíanos en esta mañana oscura». Un Gonfalero existe para ir adelante y ser visto; y lo que la Orden pone adelante, hoy, es un torco —el único de su especie a la vista, una anomalía visible en cualquier formación—. Que la Orden acepte y distinga a un cuerpo de la especie de las huestes del futuro gran Khan es algo que el archivo registra sin explicar, y que altera lo que la Orden puede mostrar de sí misma.
La segunda vía es la elección: Ariadna lo nombró su elegido y le dio un hilo dorado. La entrega está registrada; la función del hilo, no. El cronista anota el don y espera.
La reencarnación
No siempre fue esta carne. Su cuerpo anterior —el cuerpo elfo, mielfo— no desapareció: quedó enterrado ahí cerca del temple, fijando un punto concreto del mapa, una tumba propia que el vivo puede visitar. Tras el segundo ataque, aquel en que casi lo matan, perdió ese cuerpo; y la condición que resulta no es gratuita: «es más débil que antes».
El Narrador sitúa esta reencarnación dentro del ciclo de encarnaciones y viajeros del tiempo que gobierna el mundo: no un accidente biográfico, sino un caso del funcionamiento de las cosas. La misma mano sostiene el alma a través de los cuerpos.
El sincretismo hecho hombre
El propio Narrador usa la palabra: sincretismo. Sobre la figura nórdica de la armadura se cruzan elementos de varias religiones a la vez; sobre el cuerpo torco, un alma de mielfo; sobre la insignia del Temple, un rezo dentro de la catedral hecho «de una manera particular»; y en la misma mano que empuña el estandarte, el hilo dorado de Ariadna. Alexio no pertenece a una tradición: es el lugar donde varias se superponen sin resolverse. El armamento múltiple sigue la misma regla de acumulación, y la armadura chica y batallada es su emblema involuntario.
Advertencias del cronista
Quedan preguntas que el archivo no responde, y este cronista, fiel a su oficio, las deja abiertas. La forma canónica del nombre de su lanza de poder no está fijada. La armadura que las voces llaman Haid no se deja definir: puede ser material, procedencia, escuela de confección u otra cosa. El «Alexan» que Ariadna nombró elegido se asume el mismo Alexio, pero las voces no lo confirman de plano. Nadie ha dicho qué hace el hilo dorado, ni en qué consiste su modo «particular» de rezar, ni a qué religión reza dentro de la catedral un hombre cuyo equipo mezcla varias. Cuánto más débil quedó tras perder el cuerpo, y si esa merma es reversible, el archivo lo calla. Y la cuestión mayor: si su reencarnación es un caso entre muchos del ciclo de viajeros del tiempo, o una excepción que la Orden todavía no comprende.
Véase además: Orden del Temple · Ariadna · Torcos
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.